Esta receta combina pollo marroquí tierno y especiado, cocinado con cebolla, jengibre, canela y azafrán, con un puré de calabaza cremoso y dulce, hecho con miel, almendra molida y ras el hanout. Un plato reconfortante y original.
Para acceder a información nutricional detallada es necesario suscribirse a un plan.