Cúrcuma y pimienta negra: la combinación que multiplica la absorción
Abres el bote de cúrcuma, echas una cucharadita al guiso y ese dorado te da la sensación de estar haciendo algo bien. Y probablemente sea así. Pero hay un detalle que casi nadie te cuenta: la cúrcuma…
Abres el bote de cúrcuma, echas una cucharadita al guiso y ese dorado te da la sensación de estar haciendo algo bien. Y probablemente sea así. Pero hay un detalle que casi nadie te cuenta: la cúrcuma no siempre se aprovecha tanto como parece.
El motivo está en la curcumina, el compuesto que le da su amarillo intenso y buena parte de su fama. Es de esas sustancias que el cuerpo absorbe con cierta dificultad. Y ahí entran dos aliados que ya tienes en la cocina.
El primero es la pimienta negra. Contiene piperina, el compuesto que le da su punto picante, y la piperina ayuda a que la curcumina se absorba mejor. Por eso la pimienta aparece tantas veces junto a la cúrcuma, en el golden milk, en los currys, en muchas mezclas de especias. No es solo cuestión de sabor.
El segundo es un poco de grasa. La curcumina es liposoluble, una palabra rara para decir que se disuelve en grasa y no en agua. Si tu cúrcuma cae en un plato con un chorrito de aceite de oliva, se aprovecha mejor que si va sola en un caldo muy ligero.
Cúrcuma, pimienta negra y grasa. Tres ingredientes de despensa que juntos hacen más que cada uno por su cuenta. Este es el primero de cinco trucos de combinación que te vamos a ir contando: de esos que la ciencia lleva tiempo sabiendo y que casi nadie te enseñó.
Si sueles buscar recetas con enfoque antiinflamatorio, la cúrcuma seguro te suena. Ahora sabes con qué acompañarla.
Un ejemplo real que hemos encontrado en OVERNU: «Coliflor a la cúrcuma». Es una receta fácil, de 35 minutos, y lleva justo los tres protagonistas: cúrcuma, pimienta negra molida y aceite de oliva virgen. Se cuece la coliflor, se dora en el aceite donde antes has dorado unos ajos y se termina con la cúrcuma, la pimienta y perejil. Sencilla y de despensa.
Dato para aplicar hoy: la próxima vez que cocines con cúrcuma, añade un par de vueltas de molinillo de pimienta negra y comprueba que el plato lleva su chorrito de aceite. Nada más. Es un gesto de diez segundos.
Hablamos de cocina, no de suplementos: son cantidades de especia de un plato normal, y el objetivo es cocinar con un poco más de criterio.
Encuentra «Coliflor a la cúrcuma» y más recetas con cúrcuma en https://overnu.com. Y quedan cuatro combinaciones más por contarte.